Amor por el Chirripó emocionó a compradores

La  parte central de la subasta fue cuando la recaudación alcanzó los $2300 por el último y más esperado rótulo de la noche, el que se encontraba en la cúspide del Cerro Chirripó. Este rótulo cuadruplicó su precio inicial.  Además, en la puja, los rótulos de la entrada al sendero, el del límite del Parque, el de Llano Bonito, el de la Cuesta de Los Arrepentidos y un rótulo informativo, alcanzaron un precio promedio de $500, un valor casi triplicando a su precio de salida. Todos estos fueron adquiridos por una misma persona que participó en la subasta en línea y  quien envió a un representante en su nombre a la subasta presencial.

 

Otro de los principales compradores de la noche fue el señor Jorge Coto quien llevó más de 6 rótulos. Don Jorge Coto, oriundo de Pérez Zeledón, explicó que tuvo la oportunidad de conocer el Chirripó a los 14 años, y que desde entonces ha realizado este trayecto en 8 ocasiones más con su esposa: “Dios ha sido muy espléndido conmigo y he podido viajar alrededor del mundo, lo que me da la visión de comparar que el Chirripó es un lugar inmensamente bello y eso me atrajo a querer conservar los recuerdos que hoy se subastaron. También estoy motivado muy profundamente en cooperar con el Parque”. Don Jorge le dará un rótulo a cada uno de sus hijos y también piensa donar uno a la Asociación de Arrieros de Rivas, para que puedan resubastarlo si lo desean. Próximamente, don Jorge tiene en mente subir una vez más el Chirripó.

 

Don Olger García Valverde, que ha subido cinco veces el cerro, se fue muy satisfecho con su compra: “Tengo dos años de estar subiendo al Chirripó, es un sueño que no tenía pensado, pero gracias a mis hijas lo cumplí. Entonces, lo que quiero es regalarle un rótulo a cada hija mía y  dejarme yo dos. Me llevé El Termómetro, el de la Cuesta del Agua, uno de los del final del camino -Cruce Morrenas- (y el de Los Quemados), en total cuatro. Quiero ayudar al Chirripó, porque que me fascina y al conocer el cerro me motiva a subir por los parajes que tiene y el esfuerzo por subirlos”, expresó. 

 

Otro de los compradores fue el señor Juan Carlos Ureña Arias, representante de la Asociación de Arrieros, Porteadores y Cocineros del Chirripó, que participó en la subasta porque para él es importante tener un pedacito de la historia del parque y guardar un recuerdo de la rotulación que nos acompañó por más de 17 años ahí.