Aprender sobre el presupuesto mensual

Tipo de cambioBanco Nacional promueve el ahorro – Mes de la Educación Financiera

El Banco Nacional participa este 31 de octubre en la séptima Feria Nacional de Educación Financiera en San José, en el boulevard Juan Rafael Mora, entre el Edificio de Correos y el Club Unión, de 8 a.m. a 3 p.m. Además, como parte de la promoción de la educación financiera, la Dirección de Relaciones Institucionales del Banco Nacional ofrece recomendaciones a la población para desarrollar el hábito del ahorro que es un principio universal de las finanzas saludables.

El presupuesto es la herramienta fundamental de las finanzas personales, ya que es un plan que permite dar un destino a cada colón de ingreso que recibe la persona de acuerdo a sus necesidades y metas. Se recomienda hacerlo por porcentajes para que la persona pueda analizar cómo gasta su dinero en la realidad. Es decir, permite analizar los patrones de gasto, porque cuando todos los rubros están agrupados en categorías es posible determinar si hay algún grupo de gastos que reciben gran cantidad de ingreso o si se está desperdiciando dinero.

Con algunas variaciones, existen porcentajes recomendados, no obstante son solo recomendaciones, porque todo depende de la persona, de su edad, de sus necesidades y responsabilidades, de sus metas de mediano y largo plazo y de si los ingresos de la persona o familia son muy altos o muy bajos. Básicamente estas son las categorías más comunes: Ahorros e inversiones: 10% o más; vivienda 25-30%; servicios 5-10%, comida 5-15%, transporte 5-10-15%, ropa 3-6%, salud 5-%, educación 5-10%, personal 5-10%; impuestos, recreación 5-10%, regalos, ayudas, generosidad o donativos: 5%-10%. Excepto la vivienda, si existieran deudas, la recomendación es mantenerlas en porcentajes bajos, controlados, que sean pagadas puntualmente y canceladas, para tener flexibilidad en el ingreso y poder destinarlo a necesidades prioritarias como la vivienda, la educación, la jubilación o inversiones. La jubilación debe incluirse como deducciones automáticas a los ingresos brutos en un plan voluntario de pensiones para lo cual debe asesorase según su edad y meta financiera.

El presupuesto debe realizarse antes de que empiece el mes y debe ser tan específico como sea posible, respecto ingresos netos, ahorro, gastos fijos, gastos variables y deudas, porque las necesidades de las personas van variando mes a mes. Si hay un excedente este se puede pasar a la categoría de ahorro. Si los gastos son mayores que los ingresos, se deben disminuir los gastos. Con un presupuesto escrito, la persona lo sigue y lo cumple en el mes en curso, anotando todos los gastos, sin sobrepasar las metas que definió y cuando termina el mes hace el análisis de lo que gastó con base en sus objetivos del mes siguiente y puede determinar formas de vivir mejor con menos gasto, practicando el hábito del ahorro.  Todas las categorías del presupuesto deben cerrar en 100% al mes, respecto al total de ingresos.

Se recomienda que sea por escrito porque aunque las personas creen tener y ejecutar un eficiente presupuesto en “la mente”, un presupuesto escrito permite escoger conscientemente los patrones de gasto según las necesidades presentes y futuras de las personas. Sin un presupuesto escrito, las personas tienden a gastar su dinero en forma inconsciente según patrones de infancia y pierden capacidad de saber en qué se gastó su dinero.

La categoría de ahorro debe ser la primera en la lista de un presupuesto y lo que sobra se distribuye en gastos y pago de deudas. Esta es la forma de asegurar los objetivos prioritarios específicos de ahorro para casa, vehículo, estudios, otras compras grandes, etc. Para saber si un presupuesto ha sido exitoso o no, la persona debe observar el saldo en sus ahorros y los bienes que tiene menos sus deudas y determinar si está satisfecha con ese valor. El presupuesto permite dar un rumbo nuevo a los ingresos, porque siempre hay oportunidad de mejorar. El objetivo es destinar una parte del ingreso al ahorro y la inversión y evitar que todo se vaya en gasto o deudas.  El presupuesto y el hábito del ahorro son para todas las personas, independientemente de su ingreso y de su actividad económica. Las personas que ahorran siempre tienen. En el caso de parejas o matrimonios con dos ingresos se recomienda que el presupuesto integre ambos ingresos y gastos de toda la familia y que las decisiones se tomen en pareja, en el sentido de que cualquier distribución del pago de los gastos que se decida aporta a la vida familiar como un todo.

Dos instrumentos financieros que facilitan el manejo del presupuesto son el BN Ahorro Programado y las transferencias automáticas programadas.  “BN Ahorro Programado” es un producto de ahorro voluntario, donde el cliente puede ir acumulando una cantidad de dinero por medio de una deducción fija o aportes voluntarios por un espacio de tiempo determinado por él mismo en colones y dólares, en períodos semanales, quincenales y/o mensuales. Esta es una modalidad de ahorro que ha resultado muy exitosa, porque el cliente ahorra de acuerdo a su posibilidad, no tiene que ir al banco para ahorrar. Son productos hechos para clientes del milenio.

El ahorro entre cuentas por Transferencia Automática Programada del Banco Nacional también es una modalidad de producto muy utilizada en clientes que les gusta llevar un mejor control de sus ingresos y gastos, son clientes que aperturan varias cuentas con el Banco y relacionan el ahorro y el gasto en cada una de ellas. A las que relacionan el gasto se les asocia una tarjeta de débito para que la puedan utilizar en compras, y a las de ahorro se asocian a la cuenta principal del cliente.