Nuevo reglamento de SUGEVAL haría posible que hasta ahorrantes pequeños puedan participar en proyectos de infraestructura, construcción, energía o medio ambientales

CP1Una reciente normativa de SUGEVAL transforma los Fondos de Desarrollo Inmobiliarios, en Fondos de Desarrollo de Proyectos. Esto permitiría que con aportes mínimos US$1.000 o equivalentes, cualquier persona pueda invertir en la construcción de una carretera, un puerto, de un edificio de oficinas o uno para una entidad estatal, de un proyecto forestal o de energía eólica, por ejemplo. Esto solo para mencionar algunos ejemplos de lo que podría lograrse con este nuevo tipo de fondo.

Actualmente, existen 5 fondos de desarrollo inmobiliario con activos por US$180 millones. La figura no ha tenido un mayor protagonismo, dado que nació restringida a construcción inmobiliaria, y a su denominación como “oferta restringida”, con lo cual solo admitía aportes muy grandes, atrayendo por tanto solo a inversionistas muy sofisticados.

Pablo Montes de OcaEn la presentación del nuevo producto, Pablo Montes de Oca, Presidente de la Cámara de Fondos de Inversión, explicó que “alrededor del mundo existen experiencias de fondos que invierten en diversos campos, como tecnología, infraestructura, energías renovables, bienes inmuebles, etc. Con aportes muy accesibles, las personas pueden derivar rendimientos al participar en proyectos de mucho valor agregado, dando también alternativas de inversión a los fondos de pensión, asociaciones solidaristas y cooperativas. Un elemento muy importante, es que estas figuras sirven de vehículo para que el mercado de valores cumpla un papel fundamental en la generación de riqueza del país, y a través de los Fondos de Inversión, el pequeño y mediano inversionista pueden también participar.”

CP2Estos fondos, son del tipo cerrado, es decir, la persona adquiere participaciones del fondo, y con ello participa en el proyecto hasta su culminación, venta y distribución de ganancias entre todos; o bien, si el proyecto contempla seguir explotándolo (por ejemplo, peajes de una autopista), el ahorrante sigue formando parte de los rendimientos del mismo por tiempo indefinido.    Si un inversionista desea salir del fondo, tiene la opción de tomar su participación en el fondo, y venderla en la bolsa de valores.

Los proyectos también pueden nacer como un “encargo” de una entidad pública (por ejemplo, construir escuelas para el MEP, o clínicas para la CCSS), o bien de una empresa privada que desea comprar o alquilar oficinas con determinadas especificaciones. Dependiendo del modelo utilizado, en algunos casos se requiere de autorización de la Contraloría General de la República y las nuevas normas así lo contemplan.

CP3La industria de fondos de inversión de Costa Rica ha desarrollado un importante conocimiento en gestión colectiva de inversiones desde su aparición a mediados de los años noventa, y en el campo de los fondos inmobiliarios desde el año 2000. La transparencia que posee el producto, más la regulación y supervisión de SUGEVAL, son elementos preponderantes en el logro del objetivo de estos fondos, que es logra democratizar la economía del país, permitiendo que el costarricense “de a pié” pueda ostentar la propiedad de los activos más importantes del país.

La Cámara esperaría que, dada la novedad del reglamento, para finales del 2016 e inicios del 2017 ya aparezcan en oferta al público, los primeros prospectos de fondos de este tipo. Las personas interesadas pueden dar seguimiento al tema, a través de la página electrónica de la Sugeval o de la misma Cámara de Fondos de Inversión.