Cuando el manejo de las deudas se sale de control.

  • Acudir a prestamistas y uso  inadecuado de tarjetas de crédito pueden destruir un sueño de negocio.

El ímpetu y la perseverancia deben ser un fieles acompañantes para cualquier emprendimiento, especialmente para negocios comerciales pequeños y medianos que requieren renovar inventario a diario.  Estas dos cualidades rara vez funcionan sin un adecuado manejo de las deudas, porque un descontrol de las tarjetas de crédito o de préstamos adquiridos, pueden terminar por hundir el negocio. ‘Progresemos Juntos’ es  un proyecto diseñado para ser un aliado de aquellos empresarios quienes en su afán de hacer crecer su proyecto, terminan descuidando el manejo de sus finanzas.

A este escenario se enfrenta Iris (nombre ficticio para proteger la identidad de la clienta), dueña, junto con su familia, de un supermercado; a pesar de tener cualidades de empresaria, la necesidad de recursos económicos para surtir el negocio de mercadería y trasladarse a un local más cercano a su casa, la hicieron caer en un abuso de la tarjeta de crédito y peor aún, acudir a un prestamista con quien está obligada a pagar créditos con altísimas tasas de interés.

Iris es parte del programa ‘Progresemos Juntos’ y quisimos compartir su historia pues muchos costarricenses viven dificultades financieras similares debido al descontrol en tarjetas de crédito y a préstamos asumidos mediante mecanismos informales.

Decisiones peligrosas

Iris es jefa de hogar, empresaria y una incansable luchadora por dar estudio y calidad de vida a sus hijos. Ellos la apoyan con el supermercado, pero es su mamá quien toma las riendas administrativas y  las decisiones del negocio. Una de las decisiones fue trasladar el supermercado a un local nuevo más cerca de su casa; un proyecto para el cual ha invertido más de 9 millones de colones, monto que se salió de lo presupuestado originalmente.

Sumado a lo anterior, para adquirir mercadería y hacer frente a los gastos del establecimiento acudió a la tarjeta de crédito por montos que llegan casi a los 8 millones de colones y cuyas tasas de interés superan el 30. También tiene préstamos personales por unos 2 millones con prestamistas pagando tasas de interés de casi el 40%.

Sin duda un escenario desalentador para doña Iris y sus hijos porque aún cuando podrían disfrutar de los beneficios de un negocio saludable y próspero, en este momento, las deudas los ahogan. La esperanza de esta familia está depositada en el acompañamiento que le brinda el Banco Nacional a través de BN Mujer y cuyos resultados les contaremos en próximos artículos.