De la adversidad nació una empresa familiar que ya suma una década

Diez años atrás, el papá de María Fernanda Jarquín Calderón era técnico dental y quedó sin trabajo. Por su edad en aquel momento, su reinserción laboral era compleja. Sin embargo, esto lejos de ser un obstáculo se convirtió en la oportunidad y motivación de toda la familia, para aventurarse a crear su empresa familiar: DentSol.

María Fernanda recordó que en aquel tiempo ella estaba en la universidad y tenía la disposición y conocimiento para ingresar de lleno a trabajar en el negocio familiar.

Inicialmente eran un laboratorio dental, luego pasaron a vender equipo médico: estético y odontológico. Y recientemente han incursionado en la remodelación arquitectónica de consultorios.

Aliados

La relación con el Banco Nacional inició cuando decidieron comenzar a  vender equipo, porque les surgió la necesidad de brindar opciones a los clientes para que pudieran adquirir los dispositivos necesarios para equipar sus consultorios.

“Esto se vuelve todo un proceso de encadenamiento, pues el banco no solo puede colocar créditos, sino que esto les permite colocar otro tipo de productos con nuestros clientes”, dijo Jarquín.

Cuando los clientes están negociando con nosotros, les decimos que el banco puede financiarlos y los ponemos en contacto, explicó la joven.

Esta empresa inició como un laboratorio, tal y como explica María Fernanda Jarquín: su papá es técnico dental, “estas son las personas que realizan las coronas y puentes, y es la parte de la odontología, que no se ve”, dijo.

Inicialmente, le daban servicios a clínicas y universidades y ahí fue cuando comenzaron a hacerse un nombre, según Jarquín.

Sin embargo, cuando ya contaban con tres años, alguien los motivó a incursionar en el campo de vender equipo. “Empezamos a traer cositas pequeñas. Cuando alguien decidió encargarnos la primera silla fue un susto”, recordó.

Empresa familiar

Algo curioso acerca de esta familia, es que solo el padre se dedicaba al campo dental, los demás integrantes tienen carreras que de alguna manera vinieron a complementar y enriquecer la empresa familiar.

Por ejemplo, estudiaron publicidad, arquitectura y dirección de empresas, conocimientos y carreras que les han permitido diversificar su negocio y distinguirse de la competencia.

La experiencia de trabajar con la familia es caóticamente hermosa, comentó Jarquín, pues: “cada uno tiene su rol y es importante. Esa parte de poder resaltar las fortalezas de cada uno, eso es lo que nos va a completar como equipo”.

Retos

Como pyme, les ha tocado pasar por diversas etapas y retos. Entre ellos, darse cuenta al iniciar el negocio que podían pasar todo un día trabajando, llamando clientes o visitándolos y que quizá no iban a vender nada.

Pero con esfuerzo y perseverancia lograron crear una empresa exitosa que este año alcanza una década.

Jarquín destacó que ser empresario quiere decir que la incertidumbre nunca se va a ir de tu lado, pero a esa incertidumbre hay que decirle: “Dame la mano y vamos juntos, sé que no puedo controlar todo. La pandemia nos demostró que todo puede cambiar de la noche a la mañana.

“Cuando se vino la pandemia lo que sabíamos es que íbamos a estar juntos y juntos íbamos a buscar una solución. Este ha sido un esfuerzo súper grande de todos”, concluyó la joven.