Del miedo a la oportunidad

El miedo es una de las emociones más fuertes que se hace presente cuando nos enfrentamos a una crisis como la que estamos viviendo.

Es natural sentir miedo ante tanta incertidumbre. El problema es quedarnos atrapados en esta emoción. Para comprender a profundidad lo que nos sucede ante una experiencia como la que vivimos actualmente, quiero referirme a lo que pasa en nuestro cerebro ante la certidumbre y la incertidumbre.

Cuando tenemos certidumbre, nuestro cerebro puede completar un mapa conceptual acerca de lo que va a suceder. Esto genera una conexión neuronal que a su vez genera, entre otros bioquímicos, dopamina. A los seres humanos nos encanta tener certeza de lo que va a suceder. Cuando tenemos incertidumbre, ante la imposibilidad de completar un mapa conceptual sobre lo que va a suceder, nuestro cerebro empieza a elaborar una serie de escenarios posibles.

Curiosamente, cuando estamos en este estado, nuestro cerebro trabaja en estado de flujo, usando todo su potencial para construir los múltiples escenarios de lo que puede suceder. La pregunta es, si el cerebro tiene esta maravillosa capacidad de entrar en estado de flujo, ¿por qué sentimos tanta incomodidad cuando nos enfrentamos a la incertidumbre? Porque la incertidumbre hace que nuestro cerebro libere un bioquímico que se llama noradrenalina y este bioquímico nos genera una gran incomodidad.
Entonces, surge otra pregunta: ¿Qué podemos hacer para sentirnos bien en momentos de incertidumbre? Un grupo de investigadores británicos sugieren que la respuesta es el optimismo demencial. Esto es, ser optimistas, aunque parezca que el mundo a nuestro alrededor se está cayendo. Me hace mucho sentido lo que proponen estos investigadores cuando lo comparo con la investigación de Shawn Achor, investigador de Harvard que ha desarrollado el concepto “El Feliz Secreto para Trabajar Mejor”. Una de las conclusiones de este investigador es que las personas optimistas en general en la vida producen 31% más. Si nos referimos a vendedores, los optimistas tienden a vender un 37% más.
Yo como dueña de una empresa de capacitación no soy la excepción en esta crisis. Todos mis contratos están postergados, ya que usualmente me he dedicado a la capacitación presencial en la región de América Latina.

Ayer quise retar a mi cerebro para manejar la incertidumbre e hice el siguiente ejercicio de objeciones y respuestas:

  1. ¿Cómo voy a salir adelante si la economía de América Latina caerá un 4.6%?R/ En el 2017, la economía de América Latina era alrededor de un 4.6% más pequeña que en el 2019 e igual hacíamos negocios.
  2. ¿Qué voy a hacer si lo primero que recortan las empresas ante una caída vertiginosa de la economía es el presupuesto de capacitación?R/ El tamaño de mercado de la capacitación presencial de ventas en el mundo es de solo $2 billones anuales, mientras que el mercado de habilidades blandas es de alrededor de $25 billones. Además, el mercado de e-learning es de $190 billones de dólares y se estima que para el 2025 será de $300 billones.
  3. Los costos de operar un negocio en Costa Rica se han vuelto muy altos?R/ En el mundo digital se puede operar desde cualquier país. Además, muchos servicios se pueden contratar a través de plataformas como Fiverr, donde se tiene acceso a recursos de alta calidad a precios muy competitivos.

Después de hacer este pequeño ejercicio, mi conclusión es que detrás de una crisis siempre hay una oportunidad.

Está bien sentir miedo, la clave es ser resilientes y no quedarnos atrapados en el temor. Los seres humanos hemos sido capaces de adaptarnos a lo largo de la historia a grandes retos y siempre hemos salido adelante.

Si te interesa aprender a desarrollar técnicas de resiliencia para reinventarte en esta situación, nos puedes contactar al correo marilisllobet@neurohabilidades.com o al teléfono 506 88908468.

Un abrazo desde el corazón,

Marilís Llobet.