¿En qué moneda debo tomar un crédito?

Por: Mynor Retana Cardenas*

Por mi relación profesional y laboral con el mundo del crédito de vivienda, muchas son las personas que me realizan la siguiente pregunta; ¿En cuál moneda debo de tomar un crédito?, y mi respuesta siempre ha sido; ¡depende¡ y le doy una serie de factores (internos y externos) que en su realidad la persona debe valorar, y que procedo a enumerar:

Primer factor (interno): Si tengo ingresos reales o indexados a una moneda fuerte (dólar o euro), no debo tener problemas con definir la moneda de mi deuda. Si no genero ingresos en una moneda fuerte se deben de valorar otros elementos.

Segundo factor (externo): Existen factores macro económicos que afectan las tasas de interés en dólares y que todo deudor debe de analizar y con mayor profundidad aquel que NO genera ingresos en esa moneda. Me refiero a las tasas de referencia como la libor, la cual actualmente la utilizan todos los bancos y que por su nivel tan bajo de los últimos años dan cuotas x millón muy cómodas, pero que ante una corrección de tasas internacionales hacia la alza pone en aprietos al deudor. Un deudor responsable debería sensibilizar sus ingresos en un escenario de incremento en la tasa libor.

Tercer factor (externo): La poca predictiva política de devaluación del colón con respecto al dólar ha hecho que muchos deudores que no generan ingresos en dólares, rápidamente queden insolventes ante una alzadilla en el tipo de cambio y siempre es una medida sana observar que tan sensible quedan mis ingresos ante una eventualidad de incremento en el tipo de cambio.

Cuarto factor (interno): Pero existe un elemento que puede hacer más o menos vulnerable al tomador del crédito independientemente de la moneda de la deuda, y es el nivel de apalancamiento (endeudamiento), hay personas que al tomar un crédito quedan sumamente comprometidos sus ingresos, y son más vulnerables a entrar en problemas de pago ante cualquier cambio en los supuestos iniciales que le hicieron sujeto de crédito.

Pero el deudor debe de saber que ante cualquier eventualidad, él no está obligado a mantener una deuda en una moneda y que cuando empiece a sentir que la cuota que paga supera el 40% de sus ingresos familiares, mejor se presenta a la entidad bancaria y renegocia su deuda.

 

* Director, Banca Hipotecaria