Familia dio vida a dos negocios con el respaldo del Banco Nacional

Viviana Soto y Fulvio Herrera conforman una familia emprendedora, que ha encontrado en el Banco Nacional apoyo y respaldo para hacer crecer sus empresas y brindar oportunidades de empleo a otros upaleños, como ellos.

En el caso de ambos, fueron sus progenitores quienes los motivaron a convertirse en dueños de sus propios negocios.

Viviana Soto recuerda que tan solo trabajó 24 meses para otra empresa,  y luego de ese tiempo, decidió escuchar el consejo de su padre, pues él siempre fue comerciante.

“Él me dio la confianza y fue el que me ayudó, pues no empecé con el Banco Nacional, pero al poco tiempo me cambié, primero porque era tradición familiar, también porque ya conocían a mi papá, y por el trato que nos dieron”, recordó Soto.

Don Fulvio Herrera es el responsable de Agrícola Ganadera El Grito S.A y recibió el respaldo del Banco Nacional con un crédito.

Así surgió Óptica San Juan. Doña Viviana empezó alquilando un local y posteriormente, logró construir uno propio, con financiamiento. Esto le permitió alcanzar otras metas como adquirir su apartamento también.

Por otro lado, su esposo, Fulvio Herrera decidió acercarse al banco para pedir un crédito y adquirir un lote ganadero.

“En 2002, mi papá me incentivó a hacer un negocio, aunque le hice frente yo solo”, comentó Herrera, propietario de Agrícola Ganadera El Grito S.A.

Para él, “el banco es el trampolín, porque da la oportunidad, a quienes no tienen dinero, para empezar y de ahí empezar a desarrollarse”, aseguró Herrera.

Desarrollo empresarial

Estos upaleños consideran que es muy valioso cuando las personas crean sus pequeñas y medianas empresas, porque esto dinamiza la economía. Lo que se refleja en el desarrollo de la comunidad.

Por ejemplo, tanto Óptica San Juan, como Agrícola Ganadera El Grito S.A. brindan trabajo a personas de la zona.

En el caso de la óptica, ofrece sustento a tres personas, mientras que la finca de don Fulvio, encargada de la producción de granos básicos y ganadería, emplea a cuatro personas permanentemente y a varios más de forma ocasional.

Viviana Soto recordó que tras el Huracán Otto, obtuvo respaldo del Banco Nacional para comprar dispositivos que se le dañaron durante la emergencia.

Hacer frente a tiempos difíciles

El negocio de ambos no ha estado ajeno a la pandemia, pero esta pareja conserva la buena actitud y aseguran que hay que seguir adelante.

Según doña Viviana, situaciones como esta motivan a “aprender a acomodar las cosas de nuevo, visualizarlas diferente. No hay que quedarse en la zona de confort”.

Don Fulvio también reconoció que para ser dueño de una pyme hace falta creérsela. Entender que habrá momentos en que no será fácil y habrá dificultades, y es ahí cuando se debe de tener paciencia, y perseverancia.

Respaldo

Los dos coincidieron en que el Banco Nacional ha estado presente en momentos difíciles y les ha dado su respaldo.

Doña Viviana recordó que cuando el Huracán Otto azotó la zona, su negocio se inundó.

“Había mucha tristeza en el pueblo, se me inundó el negocio, pero no me podía ni preocupar por eso, pues otras personas enfrentaron cosas más duras. Pero gracias al banco , que me dio una muy buena tasa, pude volver a comprar el equipo que se me había dañado”, recordó.

Mientras que don Fulvio Herrera concluyó que cuando va al Banco Nacional, siempre lo hacen sentir como en casa.