Fraude nigeriano: Comisión de Seguridad Bancaria advierte sobre timo que circula por correo electrónico

(San José, 20 de diciembre de 2011). La Comisión de Seguridad Bancaria advierte sobre el fraude nigeriano. Esta modalidad, conocida por el FBI (Oficina Federal de Investigaciones de los Estados Unidos), como “Fraude Nigeriano 419”, llega a través de mensajes a las direcciones de correo electrónico de las personas.

 

Mediante correo electrónico, el fraude nigeriano consiste en ilusionar a la víctima con una gran fortuna que, en realidad es inexistente, con objeto de persuadirla luego para que pague una suma de dinero por adelantado como condición para acceder a la supuesta fortuna. Este timo es uno de los más viejos en Internet, pero ha tenido una gran evolución que lo vuelve peligroso y que incluso dan pie para otro tipo de estafas por Internet.

 

“Si bien los mensajes podrían resultar creíbles, también resulta sospechoso recibir correos de países africanos con propuestas de negocio que ciertamente son una estafa y que se han extendido, con muchas variantes que van desde el intento por recuperar una herencia, hasta ofrecimientos de contratos y premios de lotería. Advertimos a la ciudadanía que nuestra recomendación inmediata es borrar estos mensajes y, por supuesto, no contestarlos”, explicó Roberto Méndez, vocero de la Comisión de Seguridad Bancaria.

 

¿Cómo funciona el timo nigeriano?

 

Existen numerosas variantes de la estafa. Las más comunes son una herencia vacante que la víctima adquirirá, una cuenta bancaria abandonada, una lotería que la víctima ha ganado, un contrato de obra pública o simplemente una gran fortuna que alguien desea donar generosamente antes de morir. Algunos sostienen que la excusa de la lotería es la más común de todas.

 

Por ejemplo, la víctima podría recibir un mensaje del tipo «Soy una persona muy rica que reside en Nigeria y necesito trasladar una suma importante al extranjero con discreción. ¿Sería posible utilizar su cuenta bancaria?» Las sumas normalmente suelen estar cerca de decenas de millones de dólares. A la víctima se le promete un determinado porcentaje, como el 10 o el 20 por ciento. Los timadores enviarán algunos documentos con sellos y firmas con aspecto oficial a quien acepte la oferta. Estos documentos normalmente son archivos gráficos adjuntados a mensajes de correo electrónico.  A medida que prosiga el intercambio, se le pide a la víctima que envíe dinero o viaje al exterior para entregarlo personalmente, para hacer frente a supuestos honorarios, gastos, sobornos, impuestos o comisiones.  Se va creando una sucesión de excusas de todo tipo, pero siempre se mantiene viva la promesa del traspaso de una cantidad millonaria. En cualquier caso, la transferencia nunca llega, pues las millonarias sumas de dinero jamás han existido.

 

El nombre del timo reside en que este es orquestado por bandas de estafadores cuyas operaciones están organizadas con gran profesionalismo en países como Nigeria, Sierra Leona, Costa de Marfil, Ghana, Togo, Benín y Sudáfrica. Cuentan con oficinas, números de fax, teléfonos celulares y a veces con sitios fraudulentos en internet. Se ha detectado también que gran cantidad de estafadores provenientes del África Occidental se han establecido en diversas ciudades europeas, especialmente Ámsterdam, Londres y Madrid, entre otras, como también en Dubai.