Historias de terror: Si no participaste en una rifa, no te la podés ganar

Si no compraste un número para una rifa, depositaste un cupón o brindaste tus datos para ese fin, entonces podría parecer lógico que no te vas a ganar un sorteo.

Sin embargo, a muchas personas no les parece tan lógico y como doña Ligia, terminan siendo engañadas.

Ya sé podrás pensar que, doña Ligia quizá sea una humilde señora que vive en una zona de escasos recursos en el país, pero no.

Ella es una persona muy adinerada a quien engañaron unos estafadores súper hábiles y por eso , te contamos la historia para que no te vaya a pasar lo mismo que a ella.

El engaño

Estaba doña Ligia una señora adulta mayor y de renombre, sentada en su casa, pierna cruzada tomando el café de la tarde cuando sonó su teléfono.

  • Doña Ligia, usted está de suerte hoy. Déjeme contarle que es la feliz ganadora de un maravilloso premio, usted resultó favorecida en una encuesta que hicimos.
  • Ay de verdad, pero cuénteme, ¿cómo es eso? ¿Dónde me van a entregar el premio?

Lamentablemente, ella no cuestionó demasiado a quien la llamaba, porque la idea de ganarse algo, la emocionó mucho. ¡A quién no!

  • Ve, doña Ligia, ¡qué dicha que lo pregunta! para poder entregarle el premio necesitamos que usted se desplace primero a un supermercado y nos traiga unos productos, cuyas marcas le vamos a indicar.
  • Sí claro, deme un segundo para anotar.
  • Sí ya le indico, también después de ahí necesito que se desplace hasta un cajero automático en Lindora. Pero eso sí, doña Ligia, no se le ocurra cortar la llamada, porque le damos su premio a otra persona.
  • No, no caballero, jamás. Ese premio es mío.

Así siguió doña Ligia y hasta le dijeron que no olvidara llevar los productos patrocinadores.

Como el estafador le dijo que muy probablemente la iban a entrevistar, para salir en un popular programa matutino de televisión, doña Ligia después de ir a comprar los productos, pasó de nuevo a casa para vestirse y maquillarse acorde a la ocasión.

Con el estafador al teléfono, fue primero a un cajero automático en Santa Ana y luego la mandaron para uno de Lindora.

El delincuente la envolvió tanto y tan hábilmente, que doña Ligia hizo al menos unas 70 transacciones. Entre las que lograron robarle cerca de $17.000, poco más de 10 millones de colones.

Todos estamos expuestos

A cualquiera le puede pasar lo que le ocurrió a doña Ligia, por eso te recordamos:

  • Ante cualquier duda llamá al 2212-2000.
  • Recordá que nunca te vamos a solicitar tu información de seguridad. Ni para que la ingresés a alguna página, ni por medio de correos electrónicos, Tus datos son muy valiosos, evitá brindarlos a personas desconocidas, así prevenís estafas.
  • Un alto porcentaje de  fraudes se dan en casos en que se le dice a la persona que se ganó una rifa o un premio. Recordá: si no has participado en ninguna rifa, no te vas a ganar nada.