Impulsamos la independencia económica de la mujer para evitar la violencia patrimonial

Cuando una mujer tiene una pareja que se apropia de sus pertenencias, le daña sus herramientas de trabajo o le quita su salario, se enfrenta a violencia patrimonial.

Este miércoles 25 de noviembre se conmemora el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

En esa fecha se invita a  gobiernos, organizaciones internacionales y no gubernamentales (ONG) a tomar manos en el asunto. Y además, a coordinar actividades que eleven la conciencia pública, explica la Organización de Naciones Unidas.

Violencia económica

Por eso, esta es una oportunidad para analizar sobre la violencia patrimonial, un tipo de violencia de género que se ejerce por “el  agresor de una manera muy sutil e imperceptible al inicio; por ello, se considera que es un  poco  difícil  de  identificar”.

Según explica el Banco Mundial, este es un tipo de violencia que aumenta las probabilidades de que una mujer sea maltratada.

En el Informe Mujer, Empresa y el Derecho 2016, de esa entidad explica que: cuando a una mujer se le priva de su autonomía económica esta se vuelve más dependiente de alguien que sí genera ingresos, normalmente un hombre. 

Al depender de esa persona, “esto inhibe su capacidad para abandonar una relación tóxica y aumenta las probabilidades de sufrir violencia doméstica”.

El mismo informe pero del año 2018, también resalta que: “En las economías donde el marido puede prohibir que la esposa trabaje o donde hay una alta prevalencia de violencia contra ellas, es menos probable que las mujeres tengan una cuenta corriente, una libreta de ahorros o acceso a líneas crediticias formales”.

¿Pero cómo se manifesta esta forma de violencia?

En su estudio La violencia económica y/o patrimonial hacia las mujeres en el ámbito familiar, el magistrado peruano Ocner Córdova explica en qué consisten la violencia  económica y la patrimonial.

La primera, la describe como la que limita, impide o controla la percepción de un salario o ingreso.

Mientras que la patrimonial está más relacionada a disponer del patrimonio de la mujer; realizar daños a los bienes comunes o propios mediante la transformación, sustracción, destrucción, daño, pérdida, limitación.

También está relacionada a la retención de objetos, documentos personales, bienes, valores y  derechos  patrimoniales.  

El Instituto Nacional de las Mujeres explica que en algunos casos esta violencia económica hacia la mujer se manifiesta por medio de negar o cuestionar las pensiones alimentarias.

Esto por el hecho de “que son las mujeres quienes asumen mayoritariamente la guarda, crianza y educación de sus hijos e hijas”.

La gravedad de este tipo de violencia  patrimonial  en  la  víctima, es que suele detectarse cuando  se  ha llegado  a  la  violencia  física  y  psicológica”.

Apoyamos el cambio desde BN Mujer

Cinthya Morera, de Desarrollo y Mujer explicó que en el Banco Nacional nuestro objetivo es que cada mujer pueda tener independencia financiera.

Deseamos que con nuestra ayuda, las mujeres puedan  romper barreras e impedimentos sociales para alcanzar su bienestar, el de sus familias. Además, nos interesa promover su crecimiento personal, profesional y empresarial,  para que se conviertan en agentes del desarrollo económico de su comunidad y en el país.

BN Mujer tiene 10 años de ser un programa pionero y precursor del desarrollo de las mujeres en Costa Rica.

“Nos hemos impulsado en el empoderamiento e inspiración de las mujeres,  llevando a su alcance herramientas financieras con iniciativas de valor agregado, servicios de apoyo y educación financiera. El objetivo es que puedan gestionar su dinero de la mejor manera y alcanzar todas sus metas”, concluyó Morera.