Infraestructura educativa llega a su obra número 40

  • En el año 2020 se habrá entregado 55 obras de infraestructura.
  • De alta calidad estructural, seguros, modernos y con acondicionamientos climatológicos.  

Con la entrega de la obra número 40, el Proyecto de Fideicomiso MEP- BNCR Ley N°9124, cumple con una escala más para continuar en una ambiciosa tarea que ha venido dando sus frutos, cumpliendo con las expectativas de las comunidades y de la población estudiantil, y de acuerdo con su financiamiento y proyección en cada etapa transcurrida.

A la fecha se ha invertido cerca de $132 millones de dólares, con obras en escuelas , colegios y canchas multiuso en todo el país y en muchas regiones vulnerables. Cerca de 20.000 estudiantes se han beneficiado desde la iniciativa empezó a dar sus frutos con instalaciones del primer mundo.

El ejemplo más cercano es la entrega el pasado mes de setiembre de la Escuela de Las Nubes de Coronado, donde un contingente más de pequeños -en este caso 200- ya cuentan con el beneficio de espacios adecuados, con buena iluminación y ventilación, y con la mejor distribución de aulas, oficinas, y áreas sociales, que ofrecen calidad de vida enfocada al aprendizaje.  

Calidad, ante todo. EL Fideicomiso MEP-BNCR se tomó muy en serio que la infraestructura educativa debía ser de alta calidad, no solo para satisfacer las necesidades de la población estudiantil del siglo XXI, sino por las consideraciones estructurales que permitieran edificios sólidos ante las condiciones climáticas del país. 

Cabe destacar que este Fideicomiso no contó con una adecuada estructuración por parte del fiduciario (Banco Nacional), porque es a partir de una ley de la República, donde fueron incluidos los datos y rubros, pero no así el tipo de infraestructura que se contemplaría.  El MEP en calidad de Fideicomitente, instruyó al Fideicomiso las obras requeridas y luego aprobó los diseños y planos que consideró óptimos para cada obra. 

Ruta del fideicomiso.

“Fue el propio Banco Nacional en calidad de Fiduciario el que dio la alerta en el 2015 de que los US$167,5 millones establecidos por ley, no iban cubrir la cantidad de proyectos establecidos por esta”, explica Lourdes Fernández, Directora de Fideicomisos del Banco Nacional.

La programación y aspectos principales establecidos en la Ley 9124, fue revisada y ajustada oportunamente por el Banco Nacional en calidad de Fiduciario, conjuntamente con la Unidad Ejecutora. 

Se evidenció que no se contaba con el desglose del presupuesto con el que se hizo la ley, ni con los costos reales de construcción, como, por ejemplo, precios unitarios, áreas de las edificaciones, así como otras inversiones como cumplimiento con la Ley 7600 y para soluciones arquitectónicas bioclimáticas. Tampoco las inversiones más altas que requerían algunos de los terrenos. 

Más con menos.  En resumen, tanto el número de las edificaciones que debían levantarse, como su presupuesto, quedaron amarrados en la visión del legislador en el año 2012. Posteriormente, tras el aval del Banco Interamericano de Desarrollo, así como de la Contraloría General de la República, y las apelaciones del proceso, se llegó al 2015 cuando se firma el convenio entre la Unidad Ejecutora y el fiduciario. Compras, estudios, trámites, permisos, carteles, y planos fueron los pasos a seguir para levantar cada una de las construcciones y todo bajo el estricto cumplimiento de las leyes de Contratación Administrativa.

Según la normativa se iban a construir 79 centros educativos y 23 canchas multiusos, la situación actual es de llegar a 41 centros y 14 canchas multiuso para un total de 55 obras de excelente calidad, para el año 2020.

“La expectativa que se le hizo al país con la ley fue una y en la realidad es otra, pero mejor; hubo una práctica real y un compromiso de que todo saliera adelante; la ganancia es la calidad y la alegría que vemos en los docentes y alumnos que hoy disfrutan de estos centros educativos.  Creemos que, aunque la demanda siempre va a ser mayor, se ha logrado mucho y para nosotros como fiduciario el balance es muy positivo”, expresó la directora Lourdes Fernández.

Acción como fiduciario. En su calidad de fiduciario, el BN ha tenido a cargo todo el proceso de levantamiento de las obras desde el diseño, los planos, construcción y mantenimiento. Cuando ya estos recursos concluyan el MEP buscaría otras formas de obtener financiamiento para atender la alta demanda.

Por medio de la de la Unidad Ejecutora de Proyectos (UEP) en calidad de brazo técnico del Fideicomiso, se realizan todos los procesos de contratación como por ejemplo diseños, planos,   construcción de infraestructura educativa acorde con los requerimientos del MEP, empleando procesos licitatorios, todo a la luz de los principios de la Ley de Contratación Administrativa y las políticas de contratación establecidas por el banco acreedor del Fideicomiso ( Banco Interamericano de Desarrollo).

La figura de construcción de infraestructura educativa por medio de un fideicomiso ha sido innovadora y exitosa para el MEP y para el país. Ha sido un proceso que sin lugar a dudas debe replicarse y aprovechar todo el aprendizaje obtenido. 

“Permitió una curva de aprendizaje para lograr la articulación que se requería entre los distintos actores:   Banco Nacional, Ministerio de Hacienda, Ministerio de Educación agregando además al Banco Interamericano de Desarrollo”, puntualizó la directora de Fideicomisos del Banco Nacional, Lourdes Fernández.   (CP-03-VF) 02-10-2019.