La importancia de prever el “sobreendeudamiento”

19 de julio, 2022. El Banco Nacional motiva a sus clientes para que, de cara a la situación económica actual del país y del mundo, se considere la importancia de reconocer cuándo se podría presentar una situación de “sobreendeudamiento”, que llegue a complicar los recursos de la empresa, familia o personales.

El endeudamiento es una situación normal si se tiene un conjunto de obligaciones de pago que se pueden amortiguar mensualmente sin problema, pero el “sobreendeudamiento” ya es una situación que debe preverse para evitar mayores contratiempos.

En este punto se plantea una encrucijada para el deudor sobre cómo cubrir las necesidades prioritarias (alimentación, salud, pago de servicios, de costos de la empresa, etc.), sin desatender el pago de la o las deudas.

Principales síntomas

Entre los principales síntomas de que se está llegando a una situación de “sobreendeudamiento” destacan:

  1. Que se se esté usando más del 50% (y se debe procurar no llegar a ese 50%) del ingreso para pagar préstamos.
  2. Que se esté recurriendo a familiares o amigos para pedirles dinero prestado para pagar cuotas de préstamos.
  3. Que se estén usando tarjetas de crédito mediante adelanto de fondos para pagar cuotas de otras tarjetas o préstamos.
  4. Que el pago de una deuda afecte la tranquilidad personal, familiar y laboral.

¿Qué hacer?

El primer paso es reconocer que existe una necesidad que debe ser resuelta, y que es la falta de liquidez para atender el pago.

Luego se debe acudir al intermediario financiero, para valorar opciones, que pueden ser desde solicitar tiempo si la situación es temporal, hasta buscar alguna reestructuración, ya sea mejorando el plazo, u otras condiciones, con el fin de que el pago pueda adecuarse a la realidad financiera del cliente.

Los bancos ofrecen distintos programas como la unificación de deudas o ajustes en el plazo del préstamo, entre otros, de forma que se evite el impago y las consecuencias judiciales, o incluso, el historial de pago en el sistema financiero, que le podría limitar un nuevo financiamiento.

Paralelamente, debe revisarse el detalle de gastos y ordenar las finanzas.

Se recomienda levantar una lista de al menos los últimos 2 meses de cada gasto realizado, incluyendo:

  • Comida.
  • Pagos de servicios básicos (agua, luz, internet).
  • Servicios complementarios (teléfonos, cable).
  • Salidas fuera de casa (cine, comidas fuera de casa, ocio en general).

Con base en esa lista, determinar lo que debe suprimirse o modificarse.

En el caso de las empresas debe valorarse vender activos improductivos para la de generación de efectivo y pago de pasivos, reduciendo el nivel de endeudamiento, o bien, buscar un socio inversor (codeudor en caso de créditos personales), que aporte capital fresco y así se mejora la atención de los pasivos.

Como último consejo, cuando sea posible es recomendable empezar, si no se tiene, con el hábito del ahorro, pues en determinadas situaciones de imprevistos, es la mejor solución, en lugar de tener que asumir una nueva deuda para salir adelante.

Cabe recordar que el negocio de las entidades bancarias no es que un cliente entre en mora, y por eso, siempre se analiza la capacidad de pago cuando se aprueba un crédito, sin embargo, en el camino pueden aparecer situaciones que produzcan un riesgo y por eso el cliente debe procurar prever alguna situación que lo lleve al “sobreendeudamiento”.