La naturaleza le regaló la fórmula del éxito

Paola Chaves Ramírez

Dirección de Relaciones Institucionales y Responsabilidad Social 

La historia de María Gabriela Garrido empezó en el 2009, cuando dejó a un lado su carrera como fisioterapeuta y decidió emprender su negocio en el mercado de los aceites y cremas naturales estéticos, para spa y fisioterapia.

Después de llevar un curso de cómo fabricar productos para el cuidado personal, se dio cuenta que en el mercado había un vacío en el área de mercancías naturales y de buena calidad.

 “Como nosotros (fisioterapeutas) trabajamos con tanto aceite y cremas, y aunque que de todo hay en el mercado,  siempre tuve esa espinita de querer saber cómo se hacen y poder mejorarlos, porque completamente naturales y de buena calidad no hay”, expresó María Gabriela.

En el momento que quedó embarazada decidió dedicarse exclusivamente a sus productos naturales. Esperando a su primera hija empezó a trabajar en los productos: inscribió la marca, creó dos líneas; Magga Natural y Fisio Spa, y así  poco a poco fue creciendo.

Como muchas empresas exitosas,  inició en la casa y conforme fue creciendo fue ampliando sus contactos y lugar de trabajo. Se asoció con un laboratorio naturista, al que puede ir  siempre para vigilar que todo marche bien.

 De fisioterapeuta a empresaria. El recorrido de María Gabriela empezó en la Municipalidad de San José. En la institución notaron el potencial del proyecto por lo que la  contactaron con el programa de Banca Mujer, del Banco Nacional.

“Ellas me capacitaron en todo lo que es mercadeo, administración, imagen corporativa. Entonces uno se va dando cuenta que para que en el mercado tomen en serio el producto y de buena calidad había que cambiar la imagen. Entonces el primer préstamo fue para eso, principalmente, porque había que cambiar la imagen a un montón de productos”, explicó María Gabriela.

Dentro de los beneficios de pertenecer al programa de acompañamiento integral mencionó la asistencia a ferias, capacitaciones donde se conocen y se obtienen un montón de contactos que ayudan a aprender más y a crecer, la innovación de los productos y el marketing  con redes sociales.

Actualmente, trabajan con María Gabriela dos personas más en la oficina, pero subcontrata  todos los servicios que necesita como: abogados, diseñadores, contadores y el laboratorio.

“Con Banca Mujer aprendí a quitarme el miedo,  y a ver el negocio como algo serio y que me va a mantener, dejarlo de ver como un hobby, sino que a ponerle un valor a tanto esfuerzo y no dejar que me bajen el precio de los productos. Innovación, valor a la empresa, separar lo personal de lo comercial”, comentó orgullosa la empresaria.

A pesar de las dificultades que se presentan y  lo  duro de ser una empresaria y mamá a la vez, no cambia su experiencia y su empresa por nada. Y como dice ella misma ahora es administradora, fisioterapeuta, comerciante y mamá.

“Para estar más cerca de mis hijos trasladé una parte de la oficina a la casa, son ventajas que no tendría si no tuviera lo mío. Tengo mis propios horarios, a veces trabajo en la pura noche y aprovecho que ya están dormidos. Puedo programar mi tiempo laboral con las necesidades que ellos tengan y la organización que uno tenga es vital, saber qué es lo que urge y sacar todo a tiempo”, dijo María Gabriela.

Magga Natural y Fisio Spa. Los productos están enfocados para diferentes mercados meta. Magga Natural está colocada en varios puntos de venta y se dirige a tiendas de equipos médicos, distribuidoras y personas que desean adquirirlas.

Fisio Spa está dirigida a clínicas y estéticas,  porque el concepto de la línea es la exclusividad de los productos. Existe la presentación para la cabina, para que el fisioterapeuta la use, y hay una presentación para que los fisioterapeutas o clínicas las vendan a sus clientes.

“Los productos no contienen aceite mineral, sino vegetal y componentes naturales como cera de abeja. Esto fue el factor de diferenciación desde el principio, porque el aceite mineral obstruye los poros y no deja a la piel respirar con tranquilidad, por ser un derivado del petróleo. Entonces nos dedicamos a cambiar la base de la crema y los aceites para masaje. También hay exfoliantes para la piel, todo natural”, explicó Garrido.

Su más nuevo proyecto se trata de una línea de productos de exportación muy ligado a Costa Rica, con una imagen muy tica que representa la flora y la fauna. El proceso de exportación  empezará en México, en donde asistirá a una feria que se realiza en julio y se dio por medio de enlaces obtenidos con ayuda de Banca Mujer, que le permitió cursar  un taller en PROCOMER llamado “Creando Exportadores”.

“Me ayudó a tener una visión más amplia, el negocio no siempre está en lo local sino que hay que ver más allá, y esto gracias a oportunidades que he tenido a través de Banca Mujer”, terminó diciendo la propietaria de Magga Natural.