Marca Personal

¡Sacándole provecho a las habilidades!

¿Alguna vez has pensado que la forma de hablar, vestir, mirar y relacionarse puede brindar opciones de negocios y oportunidades laborales?

Hay algunas habilidades, no necesariamente técnicas o académicas, a las que se les resta valía o fuerza cuando se trata de querer formalizar un proyecto, negocio o emprendimiento. El concepto de marca personal, creado por Tom Peters en 1997, no necesariamente habla de una herramienta para “buscar” trabajo, sino, de una opción para sobresalir en cualquier trabajo que se desempeñe; sea formal o informal.

¿Cuál ha sido la persona que más ha influido positivamente en tu vida? ¿Recordás a tu mejor jefe? ¿Recordás a tu peor jefe? ¿Con qué palabras definirías a esas personas? La respuesta a esas preguntas usualmente viene acompañada de adjetivos calificativos. En esencia, eso es marca personal: la huella o sello personal, la que queda plasmada cuando se conoce a alguien y esa persona genera un impacto.

Una marca personal debe seguir tres pasos. Primero, llevar un proceso de auto descubrimiento del ser, para así identificar el valor agregado y diferencial que tiene la persona, sus atributos de marca y, sus productos o servicios tangibles y no tangibles. El próximo paso es la gestión de la marca personal, o personal branding. Aquí se aplican elementos más promocionales para potenciar la marca.

Como último paso, la creación de un plan estratégico de branding, donde se posicione a la persona en el mercado, con los verdaderos canales y métodos para llegar a la audiencia adecuada.

Es por lo que, no se puede catalogar la marca personal, exclusivamente, dentro de un posicionamiento en redes sociales o en el medio; va mucho más allá de un sistema promocional limitado. La marca personal es perenne y es una huella que prevalecerá en la mente de a quienes alcanzan nuestros pasos.

Los beneficios de una buena gestión de marca personal son extraordinarios si se trabaja desde la esencia pura de la persona, ese valor único que le caracteriza. Las oportunidades que se buscan, máxime en tiempos de crisis, no dependen necesariamente del grado académico que se posee. En numerosas ocasiones, la forma de hablar, vestir, mirar y relacionarse con los demás son las que permiten que las puertas de las oportunidades se abran y se descubran los verdaderos talentos, que hasta monetizar se puede lograr.

Romper paradigmas, como sentirse mal porque alguien nos contacta después de mucho tiempo de no tener relación directa para buscar algún beneficio por una habilidad que poseamos. ¿Por qué sentirse ofendido? Al contrario, es una muestra inequívoca de que se ha dejado rastro a través del tiempo. Relacionarse adecuadamente con las personas, cerrar los tratos en buenos términos, hacer contactos estratégicos donde se propicie la oportunidad, son formas de inyectar la esencia y de dejar huella, para hacer de la marca personal una marca referente y singular.

Buscar las ventajas competitivas que poseemos para ponerlas a funcionar en el mercado, es una de las mejores apuestas que se pueden hacer para asegurarnos un camino más feliz, más emocionante, más satisfactorio. Dar valor a los demás desde las propias habilidades ya no es solo apasionante sino, necesario en el momento histórico que estamos viviendo, donde los trabajos informales están siendo más que los formales, y donde quien gana, es quien deja a la creatividad trabajar.

Ale Anchía Comunicación. Oratoria, Marca Personal. Talleres - Capacitaciones - Conferencias - Team Buildings - Coaching personal. Curaduría TEDxPuraVida.