Micro créditos llevan soluciones a zonas rurales

  • Más de 400 casos beneficiados mediante los Consejos de Apoyo Rural del Banco Nacional

A escasos dos años de que el Banco Nacional creó los Consejos de Apoyo Rural (CAR), el resultado demostró la importancia de los micro créditos para los emprendedores y micro empresarios de poblaciones alejadas.

“Estos Consejos vienen a solventar las barreras de acceso geográfico en los casos donde las oficinas bancarias se encuentran lejos de una comunidad; los aspectos de exclusión financiera, relacionados con productores o pequeñas empresas que suponen que no pueden tener acceso o recibir diferentes servicios bancarios, como crédito; o bien las limitaciones por falta de garantías tradicionales”, explicó el Sr. Víctor Acosta, director del segmento Micro y Pequeña Empresa.

De esta manera, el Banco Nacional ha sido pionero mediante un esquema de avales de cartera en el marco del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), que permitirá al finalizar el año 2019, contar con al menos 70 Consejos de Apoyo Rural en todo Costa Rica. Ya existen en todas las provincias, pero donde hay más casos es en zonas de Guanacaste (45%), siguiendo con Heredia (15%) y Limón (12%).

Esta estrategia ha sido exitosa al contar con el músculo de las propias asociaciones de desarrollo y otras entidades locales que conocen las necesidades de sus pobladores para poder producir o comercializar productos o servicios, con el beneficio directo para sus familias.

Cifras contundentes. Al 30 de abril del 2019, se tienen 35 organizaciones inscritas como CAR, para un total de 425 casos beneficiados, y un monto mayor a los mil millones de colones (exactamente: ¢1.304.606.671).

Los tipos de negocios son muy diversos y variados, van desde un cultivo de cultivo de granadillas y moras en Tarrazú, hasta el acondicionamiento de un salón de belleza en una vivienda en Guanacaste. Participan asociaciones o centros agropecuarios, corporaciones agrícolas, cooperativas, cámaras, uniones de productores, asociaciones de desarrollo integral, y asociaciones de acueductos o ASADAS.

El Sr. Jorge Esquivel apoya mediante un CAR sus cultivos de fruta en Tarrazú, mientras en La Cruz de Guanacaste, el Centro Agrícola abre sus puertas también.

El Banco Nacional conforma una alianza con estas organizaciones, que funcionan como agentes corresponsales, siempre que tengan reconocimiento en la zona y conozcan a los pobladores. Estas entidades valoran las solicitudes de crédito para actividades productivas y de negocio y las presentan al banco; tras lo cual se procede con los análisis y formalizaciones respectivas. El programa de los CAR, es amparado bajo normativa SUGEF y avalado por el SBD.

Este impulso a los micro créditos en zonas rurales toma más fuerza en esta época de sequía, cuando se requiere apoyo para distintas prácticas de cultivo, o alternativas de negocios adicionales. Para el director Víctor Acosta, los CAR permiten consolidar la visión de una red productiva y de servicios local, en torno a alguna organización local”. Es muy evidente el impacto positivo en la comunidad empresarial de la zona, así como en la calidad de vida de sus habitantes.