Origen de mi empresa – Cervilla Natural

Mi empresa se llama Cervilla Natural, esta nació hace 12 años. En aquellos años atravesé una fuerte depresión causada por dos hechos lamentables, la primera el recibir un balazo en la cabeza donde milagrosamente salí con vida y la segunda al mes siguiente el fallecimiento repentino del padre de mis hijos.

 

En medio de esa crisis, una persona vino a buscarme porque deseaba que yo estudiara terapias alternativas. Tomé la decisión que cambiaría mi vida por completo.

Recuerdo que en los primeros instantes de comenzar las clases sentí la vos de Dios que me decía “esto es lo que quiero para ti”.

Efectivamente a través de los años aprendí cosas bellísimas sobre terapias naturales.

Conforme avanzaba el tiempo crecía en mí el deseo de ayudar a las personas en sus dolencias físicas.

 

Muchas personas buscaban mi ayuda. Por esto me preguntaba que ingredientes eran los mejores para atender tantos dolores, problemas de piel e infinidad de problemas de salud.   Por este motivo no me canse de estudiar.

 Tuve la oportunidad casi milagrosa de matricularme  en la Universidad Nacional  en la facultad de bioquímica  para llevar un curso sobre elaboración de productos naturales  para fines terapéuticos, este aprendizaje definitivamente fue  determinante en mi conocimiento.

 

También  envíe a mi hijo, quien es un gran soporte en la empresa  a estudiar sobre “Uso de plantas medicinales”,  durante 2 años en el INA ubicado en las faldas del volcán Irazu , todos los días el me transmitía todo lo que aprendía y hasta estudiábamos juntos. Todo esto porque yo tenia que trabajar atendiendo a las personas enfermas.

 En una ocasión llegó una persona y me pidió que atendiera a una amiga suya que estaba con cáncer y pedía a gritos ser aliviada de un efecto radiactivo que le provocaba una sensación de incendio en su piel.

 

Atendí a esta persona sin imaginar que ella era la motivación para empezar otra empresa.

 

El cuadro que encontré con Verita, que así se llamaba, era estremecedor, humildemente le preparé un aceite con el que pudo bajar esos niveles de incendio. Ella murió con un paquito de calidad de vida.

 

Desde ese momento no descanse, me dedique a estudiar hasta encontrar un elemento  natural para cosas tan terribles como esas. Estudié unos años hasta que pude encontrar como dado por Dios las propiedades maravillosas del aceite de semilla de uva.

 

Hasta aquí estamos hablando de 5 años. Puedo decir que desarrollar un producto sin tener un laboratorio es todo un reto. Era un mundo totalmente desconocido.

 

Después de luchar incansablemente pude fabricar el Aceite EONVERA, especializado en quemaduras de todo tipo, lesiones de piel y muchas otras terapéuticas,  el cual pude registrar ante el Ministerio de Salud, gracias a unas negociaciones realizadas con un laboratorio, este producto; EONVERA tiene un significado, EON es una palabra griega que significa nueva era y VERA es el nombre de mi paciente con cáncer. Entonces quiere decir una nueva era para Vera, para todas las Veras que sufren radiación. Tiempo después registré el aceite puro de semilla de uva, como un alimento pero su fin es totalmente curativo con efectos antioxidantes  insospechados.

Además logre hacer negociaciones con un  viñedos aquí en Costa Rica, que me proporcionan las semillas de uva,  asegurándome la calidad del producto, y permitiéndome innovar en otros  como lo son; capsulas de semilla de uva que es una medicina maravillosa preventiva y curativa de diversas dolencias, la cual ya también está registrada y se puede conseguir en las macrobióticas.

 

Pero, con todo este esfuerzo puedo decir que mi preocupación sigue, ya que también mi empresa tiene una profunda responsabilidad humana por este motivo a pesar de que son productos de altísima calidad están económicamente al alcance de todas las personas,  no contienen químicos, son envasados en vidrio, no contienen preservantes, no contienen olores artificiales. Un bebe, un anciano los puede usar sin peligro.

 

Esta responsabilidad me ha llevado a crear la primera macrobiótica Paliativa de Costa Rica y he creado la Fundación de Vida para los que sufren por la piel, es por esto que todos los recursos que se van produciendo,  los invierto en el desarrollo de productos que van a transformar la salud humana sin distinción de clases sociales.

 

Me falta mucho camino por recorrer. Miro hacía atrás y me asombro que en este país unos añitos antes nadie sabía Nada de las semillas de uva ahora muchísimas personas presentan un grandísimo interés y ya conocen en su cuerpo esos beneficios.

 

Veo mis productos en las macrobióticas y algunas farmacias y me lleno de felicidad.

Este año  tengo grandes proyectos, que van a impactar en nuestra sociedad.

 

Además he contado con todo el apoyo financiero y respaldo en gestión empresarial, del Programa Banca Mujer, del Banco Nacional,  inicie con una idea de negocios, hoy tengo tres líneas de negocios diferentes, me siento toda una gerente, y lo más importante hago lo que me gusta, mi historia no fuera la misma sin este apoyo, así que hay que ser perseverante, tener los ojos bien abiertos a lo que te dicen, enseñan y critican , pero ser una tomadora de decisiones con claridad del camino que se quiere recorrer.