Proyecto UpDrop logra segundo lugar en Olimpiada Mundial de Robótica

  • La Olimpiada Mundial de Robótica se gestionó de forma virtual y contó con la participaron de representantes de más 90 países.
  • Dos jóvenes ticos compitieron con el proyecto UpDrop, que consiste en una aplicación que utiliza drones para la entrega a domicilio de comida o paquetería de forma más fácil y eficiente.
  • El Banco Nacional brindó su apoyo en la pasada Olimpiada Nacional de Robótica.

26 de noviembre, 2021. Por primera vez nuestro país alcanza un segundo lugar en la Olimpiada Mundial de Robótica (World Robot Olympiad WRO, por sus siglas en inglés); esto gracias a la participación de Mark Music y Filippo Fonseca, ambos estudiantes de décimo año, quienes presentaron el proyecto denominado UpDrop.

Este prototipo es una App que utiliza drones para la entrega a domicilio de comida o paquetería más eficiente en cuanto a consumo de tiempo y gasto de energía, con ello, se minimiza el impacto negativo en el ambiente por el uso de vehículos que utilizan combustibles fósiles.

UpDrop está inspirado en la demanda de servicios de mensajería a domicilio durante la pandemia, mediante la vinculación de aparatos voladores y con la utilización de tecnología móvil, además, funciona en viajes de aproximadamente 20 minutos de vuelo.

Según indicó Francisco Gamboa, Director General de Relaciones Institucionales, Publicidad y Sostenibilidad del Banco Nacional, “el Conglomerado Financiero Banco Nacional externa sus felicitaciones a Mark y Filippo por su arduo trabajo y ese tan destacado segundo lugar en la Olimpiada Mundial de Robótica, con la aplicación UpDrop. También por el primer lugar obtenido en la categoría “Open Senior” de la Olimpiada Nacional de Robótica, cuyo evento fue apoyado por nuestra entidad, con el fin de generar alianzas estratégicas que impulsen en los niños y jóvenes el desarrollo de las habilidades en las áreas STEAM (Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática) de la mano de la tecnología y en apoyo del medioambiente”.

Estos jóvenes emprendedores no se quedan ahí y continúan con el proceso de construcción de una prueba de concepto de MVP (Mínimo Producto Viable, por sus siglas en inglés) que facilite que cualquiera pueda observar tanto el funcionamiento del sistema como sus variados beneficios.