Se aprende lo mejor estando con los mejores

La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) fue creada en 1961 por los países más desarrollados, alrededor de una agenda política de cooperación para mejorar prácticas gubernamentales que promuevan bienestar a la población y cuenta en la actualidad con 38 miembros.

Costa Rica es el último país que ha sido admitido como miembro de la OCDE. Con la perspectiva del desarrollo global, este organismo analiza y publica informes sobre el crecimiento de los países, donde se hacen valoraciones de los cambios en la economía y se  analizan países con crecimiento mayor al promedio de sus miembros, para determinar las causas de ese crecimiento e intentar precisar qué cambios deben implementar los países miembros y cuál es la importancia y responsabilidad grupal y global de esas economías. 

Para Costa Rica y otros países que han ingresado en este foro, el reto ha requerido modificar legislación y prácticas para implementar políticas públicas que promuevan, entre otros asuntos, la cohesión social, la competencia, mejoren la productividad y mantengan la protección ambiental.    

La cohesión social solo se puede generar mediante una mejor distribución del ingreso; una alta desigualdad social no solo es intrínsecamente injusta, sino económicamente ineficiente, y social y políticamente insostenibles y peligrosas.

Como Costa Rica no posee materias primas, ha apostado al comercio internacional y a la Inversión Extranjera Directa (IED) compitiendo por captar nuevas inversiones con desarrollo de infraestructura, capital humano, control de calidad, facilitación del comercio, etc. Además, para ser más competitivo requiere mejorar la productividad interna y sus mecanismos de comercialización.

Sólo así podemos ser capaces de competir con otros países emergentes como Singapur y Tailandia, que poseen gran capacidad tecnológica, o China e India, con una gran cantidad de mano de obra y condiciones salariales muy diferentes. Esta política de productividad debe considerar el acceso a materias primas, proveedores en la cadena mundial de valor, cohesión social, estrategias y buena gobernanza. 

En esencia, parte del trabajo de la OCDE trata de observar los cambios que requieren los países y aconsejar cuál y cómo debe ser el diseño de las políticas públicas para que sea inclusivas, generadoras de riqueza, que eviten la corrupción y las tensiones sociales.

Es de enorme valor que los miembros de la OCDE   compartan sus experiencias, en aras de brindarse ayuda mutua y Costa Rica puede aportar a la OCDE su experiencia en la protección del medio ambiente, su sistema de salud, además de los esfuerzos realizados para legislar en contra de le evasión fiscal, legitimación de capitales y la aprobación de acuerdos de intercambio de información tributaria. Compartimos con los países miembros la coincidencia en valores, una democracia estable y una economía abierta. 

Una vez que el país inició el proceso para ser miembro de la OCDE, debió cumplir una serie de requisitos como la adaptación de legislación, el trabajo descentralizado, la lucha contra la corrupción, la defensa de la salud, la protección del medio ambiente, la lucha contra la pobreza, etc. Si bien es cierto, hacer ajustes fiscales no fue un requisito para ingresar, el país sabe que debe mejorar en sus finanzas públicas para alcanzar mayores niveles de desarrollo. 

El ritmo del proceso de cumplimiento de requisitos lo marcó el país, con un absoluto compromiso de lograr el objetivo de convertirse en miembro. Hay países que fueron invitados y lograron cumplir con los requisitos de ingreso en unos tres años, como Chile, Eslovenia, Estonia e Israel. Otros, que fueron invitados al mismo tiempo y continúan sin cumplir con los requisitos de ingreso. La propuesta de Costa Rica para ingresar a este foro se basó en la necesidad de apostar a las mejores prácticas de administración, entre los que destacan los esfuerzos de transparencia que deben continuar para lograr mecanismos reales y sostenibles de desarrollo. 

Todo lo anterior visto desde la perspectiva de una propuesta país, donde el interés general es mejorar la toma de decisiones, con el apoyo de la experiencia de países que han logrado mejores índices de crecimiento sostenible con una adecuada repartición de la riqueza que debe ser siempre la meta mayor. 

De ahí que la incorporación de Costa Rica a la OCDE es una valiosa oportunidad para buscar esa eficiencia a través del intercambio de las experiencias exitosas, con países que han apostado a mejores prácticas de gestión en el marco de la transparencia, especialmente en esta época de pandemia y de finanzas públicas débiles, ya que podemos demostrarnos que trabajando con objetivos país claros y apostando a las mejores prácticas, saldremos adelante y mucho más fortalecidos.

Profesora de enseñanza de las matemáticas. Ha ocupado cargos en diferentes Juntas Directivas de Sociedades Anónimas del Conglomerado Banco Nacional, así como en el Consejo de Administración del Programa Integral del Mercadeo Agropecuario (PIMA). Actual presidenta Junta Directiva General Banco Nacional. Fue diputada de República, Regidora Propietaria Concejo Municipal Cantón Central de Alajuela, Coordinadora Comisión de Revisión Plan Regulador Urbano del Cantón Central de Alajuela, Subcoordinadora Comisión de Obras Públicas y Urbanismo, Dentro de su desempeño, ha destacado como Jefa de delegación de la Asamblea Legislativa de Costa Rica ante el Parlamento Europeo y la OCDE, y panelista en varios foros del TSE, Fundación Konrad Adenauer y FLACSO, entre otros.