Timadores realizan llamadas telefónicas solicitando cambio de Pin

Se le advierte a la ciudadanía y usuarios de Internet Banking que personas inescrupulosas que se hacen pasar por funcionarios del Banco Nacional están llamando a clientes para solicitarles el cambio en línea de sus pines y claves. Recuerde que bajo ninguna circunstancia Banco Nacional le solicitará por correo electrónico ni por teléfono realizar dichos cambios.

Por ello, reafirmamos al cliente que nunca entregue pines, claves o información de tarjetas a un tercero, de lo contrario podría ser objeto de un fraude. En caso de tener dudas por favor contáctenos al 2212-2000.

Si usted recibe llamadas de este tipo denúncielas a las autoridades.

 

Nueva Campaña de Seguridad: “Póngase Vivo”

En aras de concientizar a la población de extremar las medidas de seguridad para proteger su dinero, el Banco Nacional desarrolló la campaña “Póngase Vivo”, con cuatro vídeos que evidencian el exceso de confianza de los costarricenses que entregan fácilmente información personal y confidencial, cuando los delincuentes los seducen con premios, adulaciones, regalos o simplemente se aprovechan de descuidos y falsas seguridades, hasta conseguir lo que desean.

Las personas no entregarían la llave de su casa o de su carro a un desconocido, pero no extreman medidas de seguridad cuando se trata de transacciones electrónicas. Uno de los videos es un experimento social que evidencia lo despistados que somos los costarricenses antes los delincuentes.

Todos los días aparecen nuevos timos, siendo el más reciente el relacionado a los sitios populares de compra y venta de artículos por internet: los delincuentes se hacen pasar por compradores de bienes, contactan al comprador,  por lo general el fin de semana y les hacen creer que están muy  interesados adquirir un producto, en el proceso de negociación le solicitan al vendedor los datos de su tarjeta de crédito, incluida las claves y código de seguridad al reverso del plástico. Ya con esta información, los delincuentes pueden ingresar a las cuentas de las víctimas e incluso realizar compras por internet.

Otra de las modalidades utilizadas es el envío correo maliciosos en los que se solicita a las víctimas actualizar sus datos. Entre la información requerida, los delincuentes piden claves de las tarjetas y pines de acceso a sitio transaccional. Banco Nacional reitera que NUNCA solicita información de actualización de datos vía correo electrónico, este procedimiento se realiza de manera presencial en las agencias o sucursales por medio del sito oficial www.bncr.fi.cr

La llamada telefónica es otra modalidad y consiste en hacer creer a las víctimas que se han ganado un premio, que puede ser una pantalla o un viaje, y que para obtenerlo, debe depositar “gastos administrativos” en una cuenta bancaria. En la mayoría de los casos, las víctimas no han participado en ningún sorteo.  Los delincuentes pueden pedir el número de tarjeta de crédito para descontar dichos gastos y de esta forma materializar el fraude.  

Recientemente se han generado engaños en donde el estafador llama al cliente y le manifiesta que por error le fue depositada una suma de dinero y que requiere que dicha suma sea transferida a otra cuenta, con esto utilizan al cliente como “puente” para lograr obtener los fondos e involucrar al mismo en la estafa. En caso de recibir llamadas de este tipo, reporte de inmediato la situación en la agencia bancaria más cercana y por ningún motivo haga caso a las instrucciones de los estafadores.

Además, evite el acceso a la página web de su banco a través de navegadores (Chrome, yahoo o explorer) puede llevar a los usuarios a sitios falsos. Siempre se debe digitar la dirección oficial en la barra, ingresar por navegadores

Estar alertas y la sana desconfianza son las principales herramientas para evitar ser víctimas de los delincuentes. Las plataformas bancarias son seguras y están en constante revisión para evitar fraudes, la única forma de evitarlos es que los mismos usuarios estén alertas y pongan en práctica las recomendaciones de seguridad.