Un negocio con ingrediente natural y visión de mujer

productos maggaLa naturaleza con todos sus beneficios también se puede vivir en la piel. Esa fue la inspiración de Maria Gabriela Garrido, fisioterapeuta de profesión y actual clienta de Banca Mujer, al crear Magga Natural y, con ella, una amplia línea de productos de cuidado personal y spa tan naturales que no contienen aceites minerales ni gluten.  

El primero es un producto derivado del petróleo que bloquea los poros de la piel. El segundo puede causar problemas a personas intolerantes o alérgicas a ese componente y ambos son empleados grandemente en productos de estética.

Magga Natural decidió no solo prescindir de esos ingredientes, sino echar mano de aceites vegetales como el de oliva, un antioxidante que penetra profundamente en la piel maximizando sus beneficios. Para esto se sigue un proceso ancestral, lo que María Gabriela llama la magia de su empresa, que consiste en dejar en reposo los ingredientes para avivar sus principios activos, sin utilizar químicos.   

De esta forman y con los beneficios particulares de elementos naturales como la cera de abeja, el chocolate, el coco, la baba de caracol y una variedad de frutas y plantas tropicales, Magga Natural ha logrado desarrollar productos entre los que se encuentran cremas humectantes y faciales, gel de baño, aceite para masajes y jabones líquidos y exfoliantes.

La innovación ha servido de inspiración para ofrecer, por ejemplo, una línea de gel y crema humectante específicamente para hombres, una crema para la piel sensible de los adultos mayores, otra especial para mujeres en periodo de embarazo con el fin de prevenir estrías y la línea especializada de fisio-spa. Conozca el catálogo aquí.

Ser parte de Banca Mujer le ha permitido también a María Gabriela llevar adelante su empresa manejando otras áreas del negocio que no eran su especialidad, como la parte administrativa y la de promoción y mercadeo, en las que ha logrado capacitarse por medio de  Banca Mujer. Esto lo lleva de forma paralela con su hogar y rol de madre.

Y es que desde que Magga Natural  nació en diciembre de 2009, su crecimiento ha sido vertiginoso no solo en productos, sino también en las formas de comercialización. La empresa cuenta con una página Web que promociona la compra con tarjeta de crédito y la entrega a domicilio, y un perfil en Facebook que da a conocer las novedades. También participa en ferias y es parte del comercio solidario de Casa 927, donde María Gabriela está presente con sus productos. Incluso ha involucrado a amas de casas de diferentes partes del país en la venta por catálogo, generando una opción de ingreso para otras mujeres.

Propietaria magga natural

El próximo paso es colocar los productos en supermercados y exportarlos a otros países, para lo cual también se trabaja en la adquisición de un código de barras y una certificación que demuestre que los productos están libres de aceites minerales.

Magga Natural también posee una filosofía de Responsabilidad Social Empresarial que la empuja, por ejemplo, a disponer adecuadamente de sus residuos y a donar tiempo de terapia física para personas de la tercera edad.

Para María Gabriela, el secreto del éxito de su negocio estriba en tener seguridad y no ver nada como imposible, ir paso a paso y hacerlo correctamente. Como ella misma afirma: “se trata de trabajar como hormiga, volar como águila y tener la fuerza de un león”.